martes, 29 de enero de 2008

Dormido en el teatro

Tan él.
Tan dormido y bello.
Tan a la fuerza aquí.
Tan arrastrado por las manos de su madre
y yo
lo veo.

Lo he visto antes
pero hoy lo quiero.
Que me deje besarlo como niguna mujer lo ha hecho.
Que me deje llevarlo a un lugar donde el licor sea barato.

("Escapemos, niño blanco sin sendero;
dejá tus rizos largos y negros que naden en el viento.
Vámonos
donde estas mujeres de vestidos vulgares no aullen
y los hombres no sean mediocres,
no tanto como aquí.")

lunes, 28 de enero de 2008

Acostado bajo el sol

Ya no importa si todo el sol cae sobre mí
y que tenga mi viejo sombrero en la mano.
Ya no importan las moscas en mi cara
metiendo sus patas en mi sudor.
No importa que la gente me vea curiosa
y se de cuenta de mi ropa sucia
y de lo insignificante que soy
pues no existo,
no tengo nombre
y talvez ahora soy sólo un número,
un gota de sangre en el viento,
un grito ahogado.

El sol camina sobre mí y la calle me sostiene.
Las personmas crean un aura de colores a mi alrededor.
Los buses pasan lentos y sus motores vibran
en señal de respeto quizás.

Qué fuerte el sol de este medio día en la ciudad.
Qué ganas más grandes las que tengo de vivir.

--
Al señor muerto el día de hoy sobre la calle Chiltiupan.

lunes, 21 de enero de 2008

Pequeño pensamiento sin relevancia

Pasa seguir
me quitaré esta sensación de desvelo de los ojos,
me quitaré el cansancio de los músculos de la cara;
dejaré de ser ridículo
y me querré cuando al fin tenga un novio más o menos inteligente.

lunes, 14 de enero de 2008

Pareja homosexual

Quiero verme dormir.
Quiero verme hasta quedar profundamente dormido.

Quiero verme hasta ya estar dormido
y al saber que me estoy viendo dormir,
dormir tranquilo.

Me veré viéndome al cerrar los ojos en la noche
y será lo último que vea
del día más maligno de la última década
que se disuelve burlándose.

No quiero dejar de verme.

No quiero despertar.

Veo mi pecho que respira y me da ternura.
Quiero desvestirme, aprovechando que estoy dormido,
y hacerme el amor suavemente.
Quiero atravesarme un cuchillo en el corazón y beberme la sangre que me brota.
Quiero quedarme adivinando, en el aire del cuarto,
el sueño que tengo
sin tener la certeza de verlo.

De los sueños puedo decir que son negros y brillantes, son de tinta.
Me sumerjo en ellos queriéndome ahogar.
Los movientos son violentos, los rodean sonidos que se apagan rápidamente.
Voy a mantenerme dormido.

Voy a escaparme de algo.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Movimiento

Bajo lentamente,
me pongo de cuclillas;
alzo las manos con la palma hacia abajo,
giro mi cuello despacio
hacia la izquierda.
Mis ojos no dejan de ver al frente.
La cola de mi pelo se deshace.
Mis cabellos rodean mi cabeza y reflejan al sol dorado.
Mi ropa se amolda para ceñir mi cuerpo.
Se me descubre la espalda baja.

Comienzo a caer.

Jamás llegaré al suelo.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Vaporoso

Taciturno…
¡claro que es más bello que los demás!.
Tiene rasgos femeninos
y sabe,
en lo más hondo de su mente,
que es hermoso.

A veces,
cuando el país entero lo señala,
se siente un monstruo
y llora
como si fuera culpable de algo.

La combinación es deliciosa:
tiene la mandíbula más fuerte
y los gestos más femeninos;
es blanco de piel y sus cabellos son negros;
no se sabe si es hombre
es mujer.

Se calla porque sabe que no existe nadie que lo entienda.
Se calla porque no necesita exhibir su voz.

Sus labios parecen prometer unos senos redondos y rosados,
mas la sorpresa es tal
al bajar ansiosamente la vista
y encontrar un pecho plano: valle vacío de besos,
tierno,
virginal.
Sus huesos son de acero
y su piel, de seda blanca.
Su porte,
altivo.
Sabe que no es hombre ni mujer,
en realidad es…
un flamenco.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Los jueves

Recogeré
día a día
bella madera rústica
que huela a mi país.
Con mis dientes
cortaré los troncos
y los clavos los pondré
golpeando con mis rodillas y codos.
Quebraré botellas
sentándome desnudo en ellas,
haré vitrales
pegando las partes con saliva
y la luz entrará alegre y colorida.
Mi casa tendrá una vela encendida en la noche
que me ilumine al escribirte las cartas en papeles negros;
tendrá mi sangre:
mi vida regada en las paredes.
Las cortinas acariciarán el aire cuando entre enamorado
porque ahí todo será poesía.

Qué negra es la noche que se verá desde mi casa;
qué perfectos los sonidos que llegarán desde el mar.
Ya no habrá necesidad de pensar más en el futuro
y me dedicaré a existir, nada más...

(Suspiro)
Mejor ahora
me vuelvo silencioso
y me cubro con mi sábana remendada azul-estrellada.
Amigo, jurá quedarte algunas noches conmigo
para hacer el amor.
La vida
apenas comienza.

--
Mal poema de hace un tiempo.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Estatua

Conmigo no actués,
ni bailés,
ni te hagás estatua,
ni payaso de ricos.

No lo necesito
ni tengo dinero.

--
Borracho. Primer escrito de diciembre. A vos que dan ganas de golpearte.

domingo, 25 de noviembre de 2007

( Dos lecturas )

El jueves 22, a las 7:30 p.m., estuve leyendo como invitado en la Velada de Lectura que organizó la Alianza Francesa en su bonito jardín donde compartí el espacio con los escritores Franklin Dinarte, Carlos Soriano y Freddy Pacheco.

Como alumno de la Alianza Francesa fue un gusto haber sido tomado en cuenta en este evento.

A la siguiente noche, el viernes 23, estuve en Santa Tecla compartiendo la tarima del café cultural La Rayuela con Efraín Rivera en otra noche de poesía en ese acogedor lugar. Debo mencionar que fue un honor haber leído con uno de los pocos poetas jóvenes buenos de mi generación -según considero- así como fue una lástima no haber podido contar con la presencia de Laura Zavaleta en esa noche especial donde fuimos bien recibidos por los asistentes y hasta hubo covertura de la sección Cultura de La Prensa Gráfica.

Ojalá nos veamos pronto en una lectura.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Tarde de deseo y centro comercial

Que temblara.
Que el presidente de mi país fuera más estúpido.
Que los ancianos fueran obligados a andar desnudos.
Que mi papá se suicidara.
Que fuera delito ser evangélico.
Que mi madre viviera sesenta años y se prostituyera hasta el último de sus días.
Que las personas que me detestan tuvieran un incontenible ataque de diarrea en la calle,
cenando en un lugar elegante o teniendo sexo.
Que cada marero fuera sodomizado.
Que mis amigos vivieran frustrados y que nunca pudieran realizar sus sueños.
Que muriera mi abuela.

Que me quisieras.