domingo, 8 de febrero de 2009

El extraviado

El martes vendrá.
Yo seré heroína

de ópera
y moriré de tuberculosis
o,
por tratarse de este año,
de SIDA.

Serás tenor
(lo sos)
y serás hombre
(lo soy).

Tu padre
te dará una cachetada.

El mío
se suicidará.

Casi al final,
casi al borde

del escenario
acariciaré la cabeza del percusionista 
con mi voz.
Gran final.

Vientos metales.
Percusiones.

En la oscuridad
todos nos abuchearán.

--
En la imagen: Rolando Villazón y Thomas Hampson. 
Foto:  Klaus Lefebvre.

3 comentarios:

Elena dijo...

Qué lindo, baboso!

andrea domic dijo...

que lindo poema
besos bye

Noize dijo...

Buen escrito hermano.....sigamos refurfitando el más minomo placer :) te invito al igual a checar nuestro blog de poésía y algunas demanecias hermosas ,más. racias
http://mily1pensamientos.blogspot.com/